28.10.08

Dices que ya no hablo de mi.

Quizá sea porque ya no hay un yo del que hablar. Las palabras parecen agolparse en la punta de mis dedos y cuando todo parece a punto para que empiece, palidece el empeño y todas las ideas se esfuman. Apareces como un rayo por mi vida para luego volver a irte y utilizas el mismo pequeño resquicio por el que entras para irte de puntillas. A veces pienso en ti como la fuerza de la naturaleza que eres, como la única de las personas que todavía podrían trastocar esta comoda rutina en la que me he sumergido. Me he decidido por el aburrimiento. Se está comodo. Nunca te lo he podido contar porque nunca te quedas el suficiente tiempo para decirte que las cosas han cambiado. Ni a mejor ni a peor. Ahora simplemente son distintas. No existen las sorpresas y las expectativas las encontré en un todo a cien. Hasta que vuelves a hacer acto de presencia y me haces reir y pensar que todo podría ser distinto de no mediar esta mala costumbre que tengo de ser como soy. De ser mis ausencias, mis tristezas, mi desidia y mi mierda y mis momentos malos y mis momentos buenos y mi cinismo y mi humor, siempre cambiante, siempre subiendo o bajando sin permanecer nunca en el mismo piso. Cigarrillos y ginebras y cafes y tequilas y esas noches que nunca compartimos excepto por telefono y esos discos que escucho una y otra vez y que me dicen cosas que realmente no dicen y todos los heroes literarios que jamás se levantarán de sus tumbas de papel para pelear conmigo o compartir una juerga como esos amigos que tengo, que me levantan sin saberlo de mi pozo de desanimo para llevarme más lejos de lo que yo soy capaz de avanzar. ¿Es esto hablar de mi?

Ahí fuera hay un mundo para ti.

Sonando:
Ry Cooder. El UFO cayó.
Del LP "Chavez Ravine".

22.10.08

Ya ni siquiera te odias a mi mismo.

Supongo que ese tipo de sensaciones solo te puedes permitir tenerlas hasta que cumples los 24 años y te das cuenta que una postura tan arriesgada es imposible mantenerla como cierta a no ser que muerdas el cañon de una pistola y te revientes la (puta) cabeza. La vida deja de sorprenderte más o menos a la altura en la que das por imposible realizar cualquier sueño y los despojos de existencia que te quedan te lobotomizan lo suficiente como para no querer mirar muy atrás en tu pasado, cuando pensabas que podrías comerte el mundo, que tendrías pelo para siempre y que las historias de amor existían de verdad. La realidad se descojona en tu (puta) cara cada vez que crees tener una esperanza de que algo bueno te puede pasar. Esa sonrisa no es para ti y te tendrás que conformar con soplarte una botella y transformar la realidad de una noche durante el tiempo que dura una borrachera. Y luego vienes a por más. El sexo dejo de ser bonito y ahora no terminas de saber definirlo pero "mediocre" es el adjetivo que mas se acerca a lo que quieres expresar. Ni siquiera es sórdido, ni siquiera es espontaneo. Es como un (puto) partido de tenis que no te apetece jugar pero en el que participas por no perder el fondo físico y porque estás convencido de que alguna vez ganarás el torneo. Si fueses tan listo como crees que eres no estarías de mierda hasta el cuello y no estarías pensando que lo que más te jode de todas las veces que te han abandonado es que la otra parte seguro que ahora es más feliz.

Las cosas podrían ir peor, pero eso no significa que vayan bien.

Sonando:
Charles Mingus. Pussy cat blues.
Del LP "Ah um"

10.10.08

Esta ciudad es feroz.

Y devora tus entrañas. Aniquiló mi inocencia antes de que saber que la tenía y ahora, la crueldad con la que observo la gente a mi alrededor me hace saber que nunca tuve nada bueno que ofrecer. Mi desprecio. Mi ira. Despliego mi rabia sobre las calles y ansio una nueva noche antes de que acabe la presente. Esta ciudad es un estado de ánimo. Es subir y bajar. Esta ciudad es cocaina y valium. Es la calma antes de la tormenta. Es rincones oscuros, pesadillas sin vuelta atrás. Es alcohol y miseria. Pobreza. Colores grises sobre negros. Imposibilidad de redención. Los errores fueron cometidos y ya no se puede pedir perdon. Esta ciudad son carreras y ojeras y volver a empezar. Tienes solo hasta el fin de los días para abandonar cualquier esperanza. Esta ciudad devora almas y escupe ilusiones sobre la gente que pasea inconsciente de que morirá. Los papeles se repartieron mucho tiempo atrás y todos ocupamos nuestro lugar. Todavía tengo miedo de encontrarme contigo. Mientras no suceda puedo seguir siendo el que siempre fuí. Puedo ser devorado, aniquilado y bajado a unos infiernos que no tienen ya nada de nuevo.

¿Acaso piensas vivir para siempre? Sabes que no pasará.

Sonando:
Sonny Rollins. St. Thomas.
Del LP "Saxophone colossus"